lunes, 16 de enero de 2012

IMAGENES SIGLO XIX


ALFONSO XII

ANTONIO CÁNOVAS DEL CASTILLO

ASESINATO DE CÁNOVAS

ASESINATO DE PRIM

BODA DE ALFONSO XII CON MARIA DE LAS MERCEDES

CÁNOVAS DEL CASTILLO

CARICATURA DE CÁNOVAS Y SAGASTA

CAPILLA ARDIENTE DE PRIM VISITADA POR AMADEO DE SABOYA

PRIM.

SERRANO, DESTRUCTOR DE LOS FUEROS VASCOS

CARICATURA DEL PRONUNCIAMIENTO DE SAGUNTO

CARICATURA DE PI Y MARGALL

SAGASTA, MANIPULADOR ELECTORAL

EMILIO CASTELAR

ENTRADA EN EL CONGRESO, 1874

ESTANISLAO FIGUERAS


GENERAL PAVIA

GOBIERNO PROVISIONAL DE 1868

ENTRADA EN EL CONGRESO.

CONMEMORACIÓN DE LA GLORIOSA

ISABEL II Y EL PRÍNCIPE ALFONSO


JURAMENTO DE LA CONSTITUCIÓN DE 1876 POR MARIA CRISTINA DE HABSBURGO.

FOTO FAMILIAR

MARIA CRISTINA DE HABSBURGO Y LORENA

MARIA DE LAS MERCEDES

MARTINÉZ CAMPOS

MARTINÉZ CAMPOS

PI Y MARGALL.

POSADA HERRERA GRAN ELECTOR DE LA UNIÓN LIBERAL



PRÁXEDES MATEO SAGASTA

LOS TRES HOMBRES DE LA GLORIOSA

PRONUNCIAMIENTO DE SAGUNTO

MARIA CRISTINA CON ALFONSO XIII

AMADEO DE SABOYA

MARIA DE LAS MERCEDES

NAPOLEÓN III

CRISTINA DE HABSBURGO CON ALFONSO XIII

ROMERO ROBLEDO GRAN ELECTOR DE LA RESTURACIÓN

RUIZ ZORRILLA

NICOLÁS SALMERON

GENERAL SERRANO

ALMIRANTE TOPETE

ALFONSO XII VISITA EL HOSPITAL DE COLÉRICOS EN ARANJUÉZ

domingo, 15 de enero de 2012

COMENTARIO DE CARICATURA HISTÓRICA.

Revista La Flaca. Caricatura sobre el inicio de la 3ª GUERRA CARLISTA. Finales de 1872 inicios de 1873. Realizar el comentario atendiendo a las siguientes pautas:










B) CARICATURA.


a. Identificación, posible fecha histórica en la que se inserta la imagen en cuestión.

b. Análisis de imagen y texto adjunto.

i. Observación de los personajes aparecidos, actitudes, tamaño, vestido, aspecto simbólico (ejemplo, burgués con grueso vientre, capitalista con sombrero de copa, anarquista en colores oscuros, mirada siniestra y bomba bajo el brazo, etc.)

ii. Reconocimiento de la escena a través de la temática del dibujo satírico (países enfrentados, obreros y patronos, personalidades políticas en actitudes señaladas como el voto, un discurso, etc)

iii. Lectura de los posibles textos aparecidos con intención de aumentar la crítica del dibujo)

c. Explicación de las circunstancias históricas en las que se ha realizado el dibujo, resaltando la ideología del autor, del periódico o revista.

d. Comentario valorando la importancia de la caricatura con la etapa histórica, a quién puede dirigirse, y la actitud mental que representa dentro del periodo en general, mostrando la opinión personal.







CUESTIONES BLOQUE VI


BLOQUE VI

LA ESPAÑA DEL SIGLO XVI

El Imperio de Carlos V:

Conflictos internos. Comunidades y Germanías

Al morir su abuelo materno, Fernando, en 1516, Carlos de Habsburgo, que ya había heredado los territorios de Borgoña de su abuela paterna, se hizo coronar Rey de Castilla y Aragón e inició viaje a la península. El nuevo monarca no conocía el castellano y vino acompañado de consejeros flamencos que ocuparon los más importantes puestos en la Corte y la Iglesia.

Una vez coronado, Carlos I convocó Cortes para que votaran nuevos impuestos. La reacción fue inmediata en Castilla, las protestas le recordaban al rey su obligación de residir en el reino y de respetar las leyes del reino. Similares protestas surgirán en Aragón ante la demanda de nuevos impuestos.



Las Comunidades de Castilla

Descontento creciente devino en la sublevación de las Comunidades de Castilla, o de los Comuneros. La mayor parte de las ciudades de la zona central del reino (Segovia, Toledo, Salamanca…) se revelaron contra la autoridad del monarca.

Las causas de la rebelión son complejas:

• Aristocracia castellana veía como una humillación que el rey hubiera entregado la administración del reino a consejeros flamencos y hubiera dejado a Adriano de Utrecht como gobernador del reino en su ausencia.

• Carlos había empleado el dinero de los nuevos impuestos en conseguir la elección como Emperador alemán

• Carlos había desdeñado el requerimiento de que aprendiera castellano y respetara las leyes del reino

• La burguesía urbana temía que se volviera a la tradicional política de exportar la lana en bruto a Flandes lo que iría en detrimento de la artesanía textil castellana

Al salir Carlos de Castilla, la revuelta estalló en Toledo y pronto se extendió a otras ciudades. Las autoridades reales fueron depuestas y sustituidas por nuevos regidores comuneros.

Tras el incendio de Medina del Campo por las tropas del rey, la insurrección se generalizó

Los Comuneros crearon la Santa Junta en Tordesillas, gobierno rebelde, que exigió la retirada de los impuestos (servicios) aprobados en Cortes, el respeto a las leyes del reino y la marcha de los consejeros flamencos.

Los Comuneros intentaron sin éxito convencer a doña Juana, recluida en un castillo de Tordesillas, a que se pusiera al frente de la rebelión y apoyara a las Comunidades.

La rebelión propició el desorden social y hubo rebeliones antiseñoriales en algunas zonas. La nobleza empezó a alejarse de los comuneros.

Las disensiones internas y la radicalización antiseñorial del movimiento debilitó a los Comunidades. Tras la derrota de las tropas comuneras en Villalar en 1521, todas las ciudades abandonaron el movimiento, excepto Toledo que fue finalmente dominado en 1522. Los dirigentes comuneros Padilla, Bravo y Maldonado fueron ejecutados. La derrota comunera significa el inicio del absolutismo en Castilla y el reforzamiento del poder del rey.



Las Germanías

Las causas del movimiento las encontramos en la crisis económica y las epidemias que se abatieron sobre el reino de Valencia, a lo que se vino a unir el descontento social en entre los artesanos y los pequeños comerciantes enfrentados con la oligarquía urbana (grandes comerciantes) y la nobleza.

La rebelión de las clases populares, la Germanía, se inició en la ciudad de Valencia en 1520 aprovechando que la nobleza había huido de la ciudad por la peste. Pronto la revuelta se extendió hacia el sur del reino.

Los agermanats también atacaron a los moriscos, a los que, además del odio religioso, acusaban de ser sumisos a la nobleza y a la Corona.

Aunque Carlos V reaccionó lentamente, Valencia no era tan importante como Castilla para el poder en sus reinos, finalmente ordenó al Virrey que reprimiera el conflicto. El conflicto degeneró en un enfrentamiento directo entre agermanats y la nobleza valenciana. Finalmente la rebelión fue reprimida en 1522.

Hubo otra Germanía en Baleares que fue fácilmente sofocada.







La Monarquía hispánica de Felipe II.

La monarquía hispánica alcanzó su máxima extensión con Felipe II (1556-1598). Monarca centralista, estableció su corte en Madrid y su residencia en El Escorial. Su política interior se centró en el autoritarismo y la intolerancia. Adoptó medidas para alejar la herejía: 1. acabó con los protestantes de Valladolid y Sevilla; 2. desterró a los moriscos tras la Rebelión de las Alpujarras (1568-1571), sofocada por Juan de Austria. Reforzó su poder frente a los fueros del reino de Aragón y ejecutó al Justicia Mayor por problemas con su ex secretario Antonio Pérez.

Política exterior: buscaba la hegemonía en Europa y el triunfo del catolicismo. Venció a Francia en San Quintín (1557), la flota de la Santa Liga (España, Venecia y el Papa), dirigida por D. Juan de Austria, aplastó a los turcos en Lepanto (1571) y consiguió la unión peninsular al hacerse rey de Portugal en 1580. Su problema más grave fue la rebelión de los Países Bajos (1568-1648), calvinistas que querían la autonomía. Ni el duque de Alba ni D. Juan de Austria pudieron evitar la escisión de las zonas protestantes del Norte. Se enfrentó a Inglaterra que apoyaba a los holandeses y a los corsarios pero la escuadra enviada en 1588, la Armada Invencible, fracasó.



La España del siglo XVI: La unidad ibérica.

Felipe II pretendía consolidar la supremacía del Imperio hispánico, de ahí la necesidad de incorporar a Portugal. Tras la muerte sin descendencia del rey de Portugal, reclamó el trono por ser hijo de Isabel de Portugal y nieto de Manuel el Afortunado. La nobleza y el alto clero se inclinaron por Felipe y el bajo clero y las clases populares por don Antonio, otro candidato. Las tropas dirigidas por el duque de Alba invadieron el país en 1580. Felipe II fue reconocido rey de Portugal en las Cortes de Thomar de 1581. Así se conseguía la unidad peninsular, fruto de la política matrimonial de los RRCC. Felipe II se convertía en el monarca del más extenso imperio que ha existido jamás; de ahí la frase de que en sus tierras no se ponía el Sol. Felipe permaneció en Portugal dos años, manteniendo la independencia de las instituciones portuguesas. La nobleza y los intelectuales portugueses estaban a gusto pero las clases populares mantuvieron la esperanza de que el rey D. Sebastián volviese (el sebastianismo).



La España del siglo XVI: el modelo político de los Austrias.

Era una monarquía multinacional, formada por reinos muy dispersos con alto grado de autonomía, pero bajo la primacía de Castilla. Desarrollaron el modelo de los Reyes Católicos, la monarquía autoritaria. Los órganos de gobierno con Felipe II eran:

1. El monarca: centro del poder y de la Corte, en Madrid desde 1561. Los Austrias Mayores (Carlos I y Felipe II ) gobernaron directamente pero los Menores delegaron en validos (como Lerma y Olivares)

2. Los Consejos: Había un Consejo de Estado, Consejos territoriales (Castilla, Aragón, Indias, etc) y especializados (Inquisición, Hacienda, Guerra, etc). Este sistema de gobierno se llama polisinodial.

3. Los secretarios o cancilleres: enlaces entre el rey y los Consejos, muy poderosos.

4. Los virreyes: representantes personales del rey en territorios no castellanos, como Países Bajos.

5. Las Cortes: en Castilla, Navarra y Aragón. Fueron perdiendo poder progresivamente.

6. Las Audiencias: tenían la función de tribunales superiores de justicia.



Economía y sociedad en la España del siglo XVI.

A lo largo del siglo XVI se dio en la península ibérica una etapa de crecimiento demográfico y económico. La población se incrementó, alcanzando los 8 millones de habitantes a finales de siglo. Se amplió el espacio de cereales y viñedo a costa de bosques aunque la ganadería siguió siendo la base de la economía castellana. Las actividades artesanales seguían siendo escasas. La demanda de productos aumento en parte debido a los colonos americanos, además, la conquista americana permitió el intercambio de productos agrarios. Aunque el oro y la plata fueron las mayores riquezas que se extrajeron de América. Los nuevos territorios supusieron una importante fuente de ingresos para Castilla, y especialmente para la Corona. Pero España desaprovechó la buena coyuntura económica y empezó a quedar relegada mientras que otros países como Francia, Inglaterra y Holanda iniciaban su despegue económico. Los gastos de las Guerras acabaron provocando la ruina de la Hacienda real, el endeudamiento y el aumento de la presión fiscal provocaron la ruina de los sectores productivos. El crecimiento económico se tradujo también en una peligrosa subida de precios. A mediados de siglo comenzaron a aparecer los primeros síntomas de crisis.

En cuanto a la sociedad, se mantuvo la sociedad estamental tripartita de la Edad media, (nobleza, clero y pueblo llano) destacando la diferenciación de un grupo de nobles: los Grandes de España, una élite instituida por Carlos I tras su coronación como emperador, su número aumento con el tiempo, gozaban de ciertos privilegios y desempeñaban altos cargos militares y diplomáticos. También se generalizó el requisito de la limpieza de sangre para acceder a determinados cargos o instituciones. Esto trajo consigo el rechazo de prácticas fundamentales para el desarrollo económico como el comercio que eran repudiadas como propias de judíos o conversos. Mientras en los países protestantes mejoraba la consideración del trabajo de artesanos y mercaderes en España eran estimadas incompatibles con el honor.











Cultura y mentalidades en la España

del siglo XVI. La Inquisición



Al analizar el mundo cultural en la España del siglo XVI, debemos partir de un hecho esencial: la inmensa mayoría de la población española era analfabeta. La cultura escrita era monopolio de una minoría culta, formada por clérigos y nobles o burgueses cultivados. No obstante, la cultura popular oral estaba muy influenciada por la cultura erudita, muy especialmente a través del clero.

La mayoría de la población no podía acceder a la cultura escrita por una sencilla razón: desde muy tierna infancia los niños de los campesinos o las clases populares urbanas debían colaborar en su manutención. No había tiempo para ninguna formación. Las instituciones que se crearon con ese objetivo solo afectaron a las clases medias y altas y, sólo en muy raros casos, a las clases menesterosas.

Las universidades, entre las que seguía destacando Salamanca, se desarrollaron aunque siguieron enfocadas hacia la teología o las humanidades, dejando relativamente de lado los estudios científicos. No obstante, instituciones como la Academia de Matemáticas, creada a instancias de Felipe II, o al Casa de Contratación, con una cátedra de Cosmografía, se preocuparon por la difusión de las ciencias en nuestro país.

En lo referente a las mentalidades, España vivió en este siglo el paso de una cultura humanista, influenciada por gentes como Erasmo de Rotterdam, que defendía una cierta tolerancia, a una cultura intolerante y represiva que tendrá su mayor concreción en el ideario del Concilio de Trento y en la labor de la Inquisición.

La creación literaria estuvo fuertemente sujeta a la censura religiosa. La Inquisición se encargó de la represión y en 1559 el inquisidor general Valdés publicó el “Índice de libros prohibidos”. Prohibiendo muchas obras clave del siglo.

Pese a ello, la se vio poco afectada y la cultura española vivió una verdadera época de apogeo. Un género típicamente hispano como la picaresca alcanzó su culmen con obras como El Lazarillo de Tormes, el Guzmán de Alfarache de Mateo Alemán. Aunque El Quijote fue publicado a principios de la siguiente centuria, Miguel de Cervantes inició su labor literaria en el siglo XVI.

Con respecto al arte, el Renacimiento español tiene una evolución muy compleja. Durante el siglo XV y principios del XVI se aprecia una continuidad de las formas góticas en las que se van intercalando elementos renacentistas italianos. Este primer Renacimiento es el que se suele denominar estilo plateresco por su minuciosa y rica decoración que recuerda el trabajo de los orfebres y plateros.

A partir del primer tercio del siglo XVI se produce una transformación notable con el triunfo definitivo de las corrientes renacentistas, cuya mejor muestra es el Palacio de Carlos I construido dentro de la Alhambra de Granada.

A partir de mediados del siglo XVI se comienzan a apreciar influencias manieristas. El Greco es el gran ejemplo.

Algunas obras representativas son las siguientes:

Fachada de la Universidad de Salamanca.

Construida hacia 1529. Fachada-retablo con formas decorativas góticas enmarcada con elementos arquitectónicos renacentistas. Típico ejemplo del llamado arte plateresco, así denominado por su recargamiento decorativo que recuerda al trabajo de los plateros.

Patio del Palacio de Carlos V.

Iniciado por Pedro Machuca en 1527 en la Alhambra de Granada. Este palacio es la muestra del más puro estilo renacentista. Sorprende por el juego de las dos formas geométricas ideales de la arquitectura renacentista: el cuadrado (la planta) y el círculo (el patio interior) en los que se alternan los órdenes clásicos.

Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.

Realizado por Juan de Herrera. En las proximidades de Madrid. Felipe II mandó construir este enorme conjunto arquitectónico, palacio, panteón, iglesia y monasterio de 206 metros de fachada y 161 de fondo, culminación del renacimiento español. Edificado entre 1563 y 1584. De una fría simetría clasicista y fachada austera, su estilo se conoce también como Escurialense o Herreriano.

La Virgen con el Niño.

Óleo sobre lienzo realizado por Luis de Morales, el Divino, en 1568. Museo del Prado (Madrid).

Entierro del Conde de Orgaz.

Realizado por El Greco entre 1586-1588. Se halla en la Iglesia de Santo Tomé en Toledo. Domenico Teotocópoulos fue conocido como El Greco o El Griego por su origen cretense.

La Inquisición

Es una institución judicial creada por el pontificado en la Edad Media, con la misión de localizar, procesar y sentenciar a las personas culpables de herejía (ideas religiosas diversas de las del dogma oficial de la Iglesia, en este caso, Católica)

El Papa Sixto IV expidió una bula en 1478 que autorizando a los Reyes Católicos nombrar inquisidores y renovarlos a perpetuidad. El objetivo era combatir las prácticas judaizantes de los judeoconversos españoles. La Inquisición Española tenía importantes diferencias respecto a la Inquisición Pontificia. En España, los inquisidores los nombraba la Corona y sus decisiones no se podían apelar a Roma.

La expulsión de los judíos de España en 1492 fue el mayor ejemplo de la brutal política antisemita emprendida por la Inquisición española. Se calcula que 40.000 judíos abandonaron la península. Una cantidad similar optó por quedarse en España y convertirse. Estos engrosaron el grupo de conversos que fueron el objetivo predilecto de la Inquisición.

La represión inquisitorial también se cebó con los pocos protestantes de los reinos hispánicos. Los principales procesos contra grupos luteranos propiamente dichos tuvieron lugar entre 1558 y 1562, a comienzos del reinado de Felipe II, contra dos comunidades protestantes de las ciudades de Valladolid y Sevilla. Estos procesos significaron una notable intensificación de las actividades inquisitoriales. Se celebraron varios autos de fe multitudinarios, algunos de ellos presididos por miembros de la realeza, en los que fueron ejecutadas alrededor de un centenar de personas.

Los procedimientos de investigación de la Inquisición fueron brutales y la convirtieron en una institución muy temida. El uso de la tortura fue común, obteniendo de esa forma todo tipo de confesiones de los acusados.

Cuando había una cierta cantidad de condenados por la Inquisición, se celebraban los llamados "Autos de Fe". Eran ceremonias que duraban un día entero, desde la mañana hasta la noche, con gran pompa y boato. Comenzaban con una procesión de las autoridades civiles y eclesiásticas y finalmente los condenados, vestidos con ropas

infamantes llamadas sambenitos. Se leían las condenas, y aquellos destinados a la pena

de muerte, eran remitidos al poder civil, quien se encargaba de la ejecución en la hoguera en presencia de todo el pueblo.



miércoles, 11 de enero de 2012

CUESTIONES BLOQUE V


BLOQUE V.



Los Reyes Católicos: La unión dinástica.

Isabel I, reina de Castilla desde 1474 y Fernando II, rey de la Corona de Aragón desde 1478, contrajeron matrimonio en 1469, teniendo lugar la unidad dinástica de ambas coronas. El Papa Alejandro VI les concedió el título de Reyes Católicos. Aunque los dos eran considerados reyes comunes (lema tanto monta) y gobernaban conjuntamente, según lo establecido en la Concordia de Segovia, cada reino mantenía sus instituciones, leyes, fronteras y sistema monetario propios. Pero Castilla, más poblada, extensa y rica, tuvo la supremacía política. Los Reyes Católicos mantuvieron unidad de acción en política internacional.

Al comienzo de su reinado Isabel ganó la guerra civil contra los partidarios de su sobrina Juana la Beltraneja, hija del anterior monarca Enrique IV, apoyada por los portugueses con los que firmó el Tratado de Alcaçovas (1479). Los Reyes Católicos lograron la unificación territorial de la Península Ibérica- la unión de "todas las Españas"-, con la conquista del reino nazarita de Granada (1492), tras una guerra de diez años, y del reino de Navarra (1512), ya muerta Isabel (1504). Intentaron la unión con Portugal mediante enlaces matrimoniales, pero esta política fracasó por fallecer los herederos. Fernando murió en 1516.



Los Reyes Católicos:

La conquista del reino Nazarí de Granada y

la incorporación del reino de Navarra



Los restos de Isabel y Fernando que reposan en la capilla real de la catedral de Granada, son símbolo y testimonio de la capital importancia que tuvo la guerra y la conquista de Granada en el reinado de los Reyes Católicos. Son múltiples los aspectos que nos muestran la importancia de esta guerra para el reinado de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón.

En lo que se refiere al reino de Castilla, la conquista de Granada ratificó la victoria de Isabel y Fernando en el conflicto de sucesión y aseguró su posición frente a la nobleza, a la que consiguieron hacer participar de forma masiva en la guerra. La guerra de Granada fue clave para desarrollar el sistema fiscal y la capacidad militar castellana y significó un momento clave en la forja del estado castellano moderno.

Por otro lado, la guerra de Granada fue una contienda en la que participaron, militar y financieramente, aunque de manera desigual, castellanos y aragoneses, constituyendo la primera gran empresa común de la nueva monarquía.

En la política internacional, la conquista del último reducto político de Al-Andalus significó asegurar el flanco mediterráneo de la Monarquía ante el empuje turco que en 1480 había atacado Otranto, en el sur de Italia; asimismo, la toma de Granada dejó a los Reyes Católicos las manos libres para encarar con fuerza los otros frentes de su política exterior, especialmente su rivalidad con Francia en el Rosellón, Italia y Navarra.

Finalmente, la guerra y la conquista de Granada —hábilmente explotada por los propagandistas de la corona— sirvió para reforzar el prestigio de los nuevos monarcas. Así, en 1486, en pleno desarrollo de las operaciones militares, Rodrigo Ponce de León, marqués de Cádiz, hacía pública una profecía anónima que aseveraba que Fernando conquistaría no sólo Granada, sino también Africa hasta Etiopía, Jerusalén, Roma, las tierras de los turcos... hasta constituir un imperio universal.

La guerra, iniciada en 1482, estuvo marcada por el poderío militar cristiano y por las desavenencias internas en el reino musulmán. Tuvo sus principales momentos en las conquistas de Ronda (1485) y Málaga (1486). El sitio final de la ciudad de Granada, de abril de 1491 a enero de 1492, culminó con la rendición final de Boabdil, el último monarca del último reino musulmán de la península ibérica.

El reino de Navarra había oscilado durante la Baja Edad Media entre la influencia francesa, la más predominante, y las ambiciones de las coronas aragonesa y castellana. A partir de 1451, la guerra civil entre dos facciones nobiliares: los agramonteses y los beaumonteses o beamonteses agravó la debilidad de un reino que había sido duramente golpeado por la crisis económica y las epidemias.

Fernando de Aragón, el Rey Católico, intensificó sus injerencias en Navarra apoyándose en el bando beamontés pese a que este bando había sido derrotado en la guerra civil navarra. Los agramonteses buscaron el apoyo de Francia y esto fue considerado por Fernando el Católico con un acto hostil.

La invasión tuvo lugar en 1512. Pese a la resistencia de la facción Navarra aliada a Francia, la anexión se consolidó. En 1513, las Cortes de Navarra, convocadas en Pamplona, sólo con la asistencia de beamonteses, nombraron a Fernando el Católico rey de Navarra. El 7 de julio de 1515 las Cortes de Castilla en Burgos anexionaron el Reino de Navarra al de Castilla. El nuevo rey se comprometió a respetar los fueros del reino y así fue durante siglos: a pesar de su anexión a la corona de Castilla, Navarra conservó su propio ordenamiento jurídico, sus instituciones y su autonomía.



Los Reyes Católicos: La integración

de las Canarias y la aproximación a Portugal



La Corona de Castilla y Portugal fueron rivales sobre los derechos de conquista de las islas Canarias. Finalmente, en 1479, Portugal renunció a las islas por el Tratado de Alcaçovas.



En 1478, los Reyes Católicos ordenaron la conquista de Gran Canaria. En 1493 fue anexionada la isla de La Palma, y la unión a Castilla concluyó en 1496 con la conquista de Tenerife.

El proceso de conquista fue muy similar al que luego se aplicó en América. Fue llevado a cabo por particulares que firmaban contratos, capitulaciones, con la Corona.

La población indígena, los guanches, con un nivel de desarrollo económico y cultural muy bajo, fueron pronto exterminados. El contagio de enfermedades procedentes de Europa fue la clave del desastre demográfico.

Los conquistadores, sobre todo andaluces y extremeños, esclavizaron a la menguante población indígena, pese a las prohibiciones legales de los reyes castellanos y el Papa. Ante su desaparición paulatina, comenzaron a importar esclavos de la costa africana.

El azúcar se convirtió en la principal fuente de riqueza.

La estructura administrativa se copió de la castellana con un Capitán General al frente del archipiélago y dos Adelantados en Tenerife y Gran Canaria.

Cristóbal Colón hizo escala en Gran Canaria, y luego zarpó de la isla de La Gomera en el viaje de descubrimiento de 1492.

Con respecto a Portugal, los Reyes Católicos utilizaron la política matrimonial de forma sistemática como un instrumento de la política exterior:

En 1490, casaron a su hija Isabel con el príncipe Alfonso de Portugal, hijo primogénito del rey Juan II.

La muerte de Alfonso en 1491 y la del rey Juan II en 1495 dejaron como heredero al hermano del monarca, Manuel el Afortunado. En 1497, Manuel se casó con Isabel, viuda del anterior rey, Alfonso.



Isabel murió en 1498 en el parto de su hijo Miguel, quien murió dos años más tarde. De nuevo, la diplomacia matrimonial funcionó y la infanta María, hija también de los Reyes Católicos, ocupó su lugar como esposa de Manuel.

Pese a que esta política matrimonial no dio resultado inmediato, posteriormente en virtud de esta compleja red de relaciones familiares, Felipe II reclamó con éxito en 1580 el trono de Portugal, al morir sin descendencia el rey Sebastián.









La organización del Estado bajo los Reyes Católicos: Instituciones de gobierno.

Los Reyes Católicos establecieron las bases del Estado Moderno y de la monarquía autoritaria. Las instituciones de gobierno eran: 1. Los Consejos, organismos especializados que asesoraban al rey: el de Estado, el de Castilla o Real, el de Aragón, el de Indias, el de la Inquisición etc. 2. Los secretarios, letrados de confianza de los reyes. 3. Los Virreyes, representantes del soberano en un territorio en que no estaba presente. 4. Las Cortes, poco convocadas, juraban a los herederos al trono y concedían subsidios extraordinarios. 5. Los corregidores, delegados de los reyes en las ciudades castellanas para su control. 6. Las chancillerías o audiencias para la administración de justicia.

Para reprimir la herejía y salvaguardar la ortodoxia cristiana establecieron la Inquisición o tribunal del Santo Oficio (1478), que vigilaba a los judíos conversos. Sometieron a la nobleza pero consolidaron su poder económico y social con el mayorazgo (1505) Para acabar con el bandidaje en el campo crearon la Santa Hermandad (1476). Controlaron a la Iglesia con el Patronato Regio



La proyección exterior bajo los Reyes Católicos. Política italiana y norteafricana.

a) Política italiana: La expansión por el Mediterráneo interesaba tradicionalmente a la Corona de Aragón, pero Italia también era ambicionada por Francia. Ambos se enfrentaron en las guerras de Italia (1495-1503), que se desarrollaron en dos fases. Carlos VIII de Francia entregó en 1493 a Fernando el Católico los condados catalanes de Rosellón y Cerdaña en un intento de hacerle olvidar sus aspiraciones italianas, pero fue obligado a retirarse de Nápoles por el rey Católico. Su sucesor Luis XII pactó el reparto de Nápoles con Fernando pero estalló una nueva guerra. Los tercios españoles dirigidos por Gonzalo Fernández de Córdoba ("el Gran Capitán") derrotaron a los franceses en Ceriñola y Garellano, en 1503, conquistando el reino de Nápoles.

b) Política norteafricana. La Corona de Castilla tenía interés estratégico y comercial en el N. de África. Tras la conquista de Granada (1492) el ideal de cruzada contra el infiel llevó a la expansión hacia el Magreb. La ocupación española se redujo a las plazas fuertes de Melilla (1497), Orán, Bugía y Trípoli.